Fundadora y gerenta general de Corporación Reymar, Marylyn Reyes Heredia ha consolidado una empresa especializada en seguridad, vigilancia privada y limpieza integral. Su trayectoria, marcada por la disciplina y el profesionalismo, refleja un liderazgo que combina crecimiento empresarial y calidad humana.
“Cuando una mujer ocupa un espacio de liderazgo, debe estar preparada para sostenerlo con trabajo, profesionalismo y resultados”, afirma Marylyn Reyes Heredia, fundadora y gerenta general de Corporación Reymar. Es una frase que resume la manera en que ha construido su camino empresarial: con disciplina, visión y la convicción de que crecer también implica asumir nuevos desafíos.
Hoy atraviesa una etapa de consolidación y expansión. En los últimos dos años, su trayectoria ha sido reconocida con diversas distinciones a su liderazgo como mujer empresaria, logros que recibe como una validación, pero también como una responsabilidad. “Hoy no miro únicamente lo que hemos conseguido. Me interesa mucho más lo que todavía podemos construir”, sostiene.

Una empresa construida para crecer
Fundada en 2019, Corporación Reymar nació con la idea de construir una empresa seria, profesional y capaz de competir al más alto nivel. Con los años, fortaleció su estructura y desarrolló distintas líneas de negocio, con especial foco en seguridad y vigilancia privada, y limpieza integral.
Ese crecimiento le ha permitido asumir operaciones de gran dimensión y trabajar con empresas transnacionales y organizaciones vinculadas a sectores como la minería a nivel nacional. Para Marylyn, llegar hasta aquí ha exigido profesionalizar procesos, formar equipos y desarrollar una capacidad operativa y logística preparada para responder a escenarios cada vez más exigentes.

Su estilo de liderazgo acompaña esa visión. Se define como una líder “firme, organizada y profundamente humana”, convencida de que una empresa solo puede crecer cuando también lo hacen las personas que la integran. “Soy una mujer que toma decisiones, que asume responsabilidades y que no teme a los desafíos. Pero también creo en la cercanía, en escuchar y en liderar con el ejemplo”, sostiene.

Seguridad y confianza
En un rubro donde la confianza se construye todos los días, Reymar ha hecho del profesionalismo, la capacidad operativa, el cumplimiento y la cercanía con el cliente partes esenciales de su propuesta.
Detrás de cada servicio existe una estructura basada en planificación, protocolos, supervisión y equipos preparados. “En nuestros servicios no existe espacio para la improvisación”, afirma Reyes. Para ella, la solidez de una empresa se demuestra en su capacidad para responder de manera consistente y mantener la calidad en el tiempo.

Crecer para generar oportunidades
Marylyn entiende el éxito empresarial como algo que trasciende los resultados. El crecimiento de Reymar también ha significado empleo formal, estabilidad y oportunidades para cientos de personas y sus familias.

Su siguiente desafío es trascender con una compañía sólida, sostenible y capaz de dejar huella, construyendo un legado empresarial que perdure. Pero su aspiración también es personal. “Quiero que mi trayectoria represente a una mujer que supo construir, liderar y crecer”, afirma.
Y resume así la visión con la que mira hacia adelante: “Mi meta es seguir avanzando. Pero quiero que mi crecimiento también sirva para generar oportunidades para otros”, finaliza.











